Eneagrama: Perfil 1 – El reformador

Tipo de personalidad Uno:  EL REFORMADOR.

El tipo racional, idealista, de sólidos principios, determinado, controlado y perfeccionista

Miedo básico: ser “malo”, defectuoso, perverso, corrupto
Deseo básico:
ser “bueno”, equilibrado, íntegro

El tipo Uno con ala Nueve: “el Idealista”
El tipo Uno con ala Dos: “el Abogado”

Resumen de Perfil para Tipo de Personalidad Uno

Sanos.
Los tipo Uno sanos son escrupulosos y poseen un profundo sentido del bien y del mal así como valores morales muy sólidos. Son racionales, razonables, autodisciplinados y moderados. Éticos en extremo: la verdad y la justicia son valores fundamentales. La integridad y la rectitud los convierten en sobresalientes maestros morales.


En su mejor estado los tipo 1 se vuelven extraordinariamente sabios y juiciosos. Al aceptar las cosas como son, adquieren un sentido increíble de la realidad y saben qué hacer en cada situación. Humanos, inspiradores y tolerantes: la verdad será escuchada.


Promedio.
Los tipo Uno promedio no están satisfechos con la realidad y empiezan a sentir que ellos deben mejorar las cosas a su alrededor; son defensores, críticos e idealistas. Buscan razones a todo y explican a los demás cómo deben ser las cosas. Tienen miedo de cometer errores; todo debe ser consecuente con sus ideales. Son ordenados, pulcros, metódicos, bien organizados, lógicos, detallistas, aunque muy rígidos. Con frecuencia tienden a trabajar compulsivamente. Son muy puntuales, pedantes y un tanto fastidiosos. Llegan a ser muy críticos de sí mismos y de los demás; son melindrosos, perfeccionistas y juzgan todo. Siempre tienen una opinión acerca de todo; corrigen y fastidian a los demás para que hagan lo que , según ellos, es “lo correcto”.


En estado promedio: son impacientes y nunca están satisfechos con nada a menos que se hagan las cosas como ellos las ordenen. Generan juicios morales todo el tiempo; se enojan con indignación, son regañones y represores.


Malsanos.
Pueden llegar a ser muy dogmáticos, moralistas, intolerante e inflexibles. Empiezan a ver las cosa con base en absolutos: ellos tienen la verdad; todos los demás están equivocados. Pueden llegar a ser muy severos en sus juicios al mismo tiempo que racionalizan todos sus actos. Se vuelven obsesivos con las imperfecciones y los errores de los demás; sin embargo, pueden caer en contradicciones al hacer lo contrario de lo que predican.


En estado malsano: condenan a los demás y pueden ser crueles y punitivos para deshacerse de los que ellos consideran “malhechores”. Llegan a caer en depresiones severas, crisis nerviosas y existe la posibilidad de intento de suicidio.


Motivaciones clave.
Desean hacer lo correcto, esforzarse y mejorar todas las cosas, ser constantes con sus ideales, justificarse a sí mismos, estar más allá de las críticas para no ser condenados por nadie.

Ejemplos. Mahatma Gandhi, Hilary Clinton, Al Gore, Juan Pablo II, Katherine Hepburn, Harrison Ford, Vanessa Redgrave, Jane Fonda, Meryl Streep, George Harrison, Celene Dion, Joan Baez, Noam Chomsky, Margaret Thatcher y… “Mr. Spock”

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