Tu peor enemigo no es el que te hizo daño, eres tú !!

 

Ser dueño de tu propio poder  es entender que tú eres el que decide la importancia  de las cosas que vives así como de las emociones que estas te generan.

Si alguien te dañó en el pasado y ahora crees que tu vida no es la que debería ser por culpa de aquella persona, estas en buen camino para hacerte aún más daño. Podemos encontrar esta actitud detrás de muchas enfermedades relacionadas con el rencor, el resentimiento, la ira o el deseo de venganza como por ejemplo: cáncer, problemas cardiovasculares, insomnio, depresión, etc.

Si quieres mantener una vida saludable, es vital aprender a gestionar tus emociones. Ten presente que cada vez que recuerdas el rencor que tienes a alguien, estas segregando hormonas tóxicas para tu organismo, por lo tanto si no quieres enfermar, lo mejor que puedes hacer, es PERDONAR. Cuando perdonas no estás haciendo ningún favor al otro, sino que te lo estás haciendo a ti.

Ese momento donde te hicieron sufrir ya no existe. Si no lo dejas ir, lo mantienes activo en ti y mantienes activa la herida. Esto te impide disfrutar el presente. Obstaculizas tus sueños y te cierras nuevas posibilidades. El hecho de no soltar y sus consecuencias no es algo que te imponen, es una decisión que tú tomas. No eres víctima de tu vida.

¿Porque es tan difícil perdonar? Por orgullo, porque nuestro ego no permite ninguna humillación, ofensa o traición. !Preferimos tener la razón a ser felices!

La aceptación es fundamental para poder liberarse de la culpabilidad y demás sentimientos negativos. Aceptar no significa estar de acuerdo con lo que ocurrió sino entender que el pasado no se puede cambiar. Sin embargo, sí se puede cambiar la lectura que guardas de ese pasado. Cuando cambias tu visión del pasado, cambias la historia. Una historia diferente genera emociones diferentes y una realidad diferente. Cuando perdonas sanas el pasado, cambias tu presente y tu futuro.

Somos un todo, donde nuestro cuerpo reacciona a lo que nuestra mente piensa. Tu peor enemigo no es el que te hizo daño, eres tú que replicas mentalmente ese daño miles de veces. !Nunca lo olvides!
Namasté.

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