La importancia de vivir coherentemente

Vivir coherentemente significa que los pensamientos, los sentimientos y la acción van todos en la misma dirección. Es decir, que uno hace lo que piensa y no que piensa una cosa y hace lo opuesto.

A veces también: queremos hacer una cosa y no la hacemos o hacemos una cosa que realmente no queremos por culpabilidad, por deber, por miedo a decepcionar…

En realidad, pocas veces actuamos en total coherencia. Siempre, cuando hay desacuerdo entre el pensar sentir y actuar, perdemos fuerza vital y sentimos malestar.

 

LA IMPORTANCIA DE VIVIR COHERENTEMENTE

Cuando emprendemos un nuevo proyecto, personal o profesional, cuando decidimos cambiar de trabajo o de pareja porque la situación ya no la soportamos o no cumple con nuestras expectativas, nuestra mente se llena de pensamientos que van y vienen. Algunos de ellos nos invitan a la acción mientras que otros nos generan ansiedad y nos frenan. Es un mecanismo natural que nos permite evaluar la situación, medir los riesgos y las probabilidades de éxito, antes de tomar una decisión.

Si retenemos nuestro deseo y seguimos en la situación por miedo a lo que podría ocurrir, por no saber qué hacer ni cómo hacerlo, lo más probable es que pronto, el cuerpo reaccione manifestando un síntoma (depresión, dolores en las piernas, en los brazos, migrañas, irritación del colon, etc.). También suele pasar que de repente se presente una situación que te  obligue a hacer el cambio al que te resistes: pérdida de empleo, accidente, divorcio, problemas económicos, conflictos, etc.

¿Qué está pasando?

Sencillamente, estamos en incoherencia. Existe un conflicto entre “lo que quiero” y “lo que hago”.

Si te identificaste (o conoces a alguien que está viviendo una situación parecida), tienes que buscar en qué actúas de manera incoherente. Tal vez te cueste descubrirlo y necesites la ayuda de un profesional que te haga las preguntas adecuadas para llegar a las posibles soluciones.

Cuando tenemos un objetivo claro y bien definido, cuando lo que vamos a conseguir nos inspira lo suficiente como para actuar a pesar del miedo y de las dificultades, conectamos con nuestra creatividad, ponemos en acción la ley de la atracción a nuestro favor, nos abrimos a nuevas oportunidades y hacemos de nuestro deseo una realidad.

Recuerda que la energía fluye hacia donde diriges tu atención y tus acciones.

¿Y tú? ¿Actúas coherentemente? Comparte conmigo tu experiencia, dudas e inquietudes aquí debajo en la zona de comentarios, prometo responder a todos.

Namasté.

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *